Dior presentó recientemente las primeras propuestas masculinas de Jonathan Anderson para el otoño‑invierno de 2026, y la casa de moda no escatimó en referencias históricas: recurrió al tweed de Donegal para vestir parte de la colección.
En esta nueva etapa, Anderson fusiona pasado y presente, combinando fracs clásicos con denim crudo, y reinterpretando minichaquetas “Bar” en tweed verde petróleo. Además, retomó elementos propios de la heráldica medieval en piezas como los shorts “Delft”, dando un giro inesperado e innovador a la sastrería masculina.
En palabras del propio diseñador, “el entonces y el ahora colisionan para capturar el momento, transmitiendo alegría y espontaneidad en el arte de vestir”. Este enfoque revela una voluntad clara de renovar los códigos clásicos, mezclando formalidad, lujo y ligereza.
La colección abarca desde chaquetas Bar reinterpretadas, levitas, fracs bordados, cazadoras y chalecos, hasta camisas de rayas, chinos, denim envejecido, mocasines, zapatillas y bolsos tipo mensajero. También incluye prendas más informales como camisetas de rugby, bermudas y pantalones de cinco bolsillos, reflejando una ampliación significativa del canon tradicional de la casa.
Con esta apuesta, Dior —y Jonathan Anderson— reinstalan el tweed de Donegal en el centro de la moda masculina de lujo, apelando tanto a la herencia sartorial como a una reinterpretación contemporánea del estilo. Si lo desea, puedo redactar una nota más profunda con contexto histórico del tweed de Donegal y su rescate en el mundo de la moda actual.
