México reafirmó su compromiso con la preservación de su patrimonio cultural mediante la celebración del Homenaje Textil Tradicional, realizado en el Museo Nacional de Antropología (MNA). La jornada, impulsada por la Secretaría de Cultura y Fonart, rindió tributo a los artesanos y artesanas que mantienen viva la identidad del país a través del tejido, el bordado y otras técnicas tradicionales.
El homenaje incluyó una ceremonia ritual protagonizada por maestras artesanas, seguida de una pasarela donde 40 artesanos presentaron más de 100 piezas elaboradas con diversas técnicas y materiales. Entre las obras destacaron rebozos, huipiles, quexquémetl, sarapes, además de joyería y accesorios confeccionados con fibras naturales, metal y bordados que reflejan la enorme diversidad cultural de México.
La propuesta se enriqueció con música en vivo y una intervención visual del artista Demián Flores, lo que transformó la pasarela en una experiencia multisensorial que hermanó tradición, diseño y contemporaneidad.
En el acto, la vocera del movimiento Original Encuentro de Arte Textil Mexicano, Celina del Villar, expresó con emoción el sentido del homenaje: fue “un homenaje a cada maestra y maestro artesano que cuida y transmite, al que busca el color en la tierra, al que cuenta hilos, a la que urde una trama, teje y borda; a quienes dominan el metal, las fibras y materiales naturales; a quienes trenzan, a los que alimentan borregos que dan lana y a la tierra que da el algodón, cortezas y palmas.”
La presencia de comunidades provenientes de 17 estados del país y de distintos talleres y colectivos confirmó la vigencia del textil como un lenguaje cultural vivo que evoluciona sin perder sus raíces. Este reconocimiento se presenta como una antesala a la próxima edición de Original, cuya meta es fortalecer los derechos colectivos y la visibilidad de los pueblos originarios y afromexicanos.
Este homenaje no solo celebró piezas de gran valor artístico, sino que constituye un acto de justicia simbólica: visibiliza la labor artesanal, rescata técnicas ancestrales y refuerza la identidad cultural de México como nación diversa, plural y profundamente creativa.
